Beato Manuel Aranda

Manuel, Testigo y Siervo de Dios

Beatificación


BEATIFICACIÓN DEL AÑO DE LA FE EN TARRAGONA. 13-X-2013.

beatificacion

NUEVOS BEATOS DE LA DIÓCESIS DE JAÉN.  Tarragona 13 de octubre de 2013.

Causa  de Mons. Basulto Jiménez y V Compañeros

Beato Manuel Basulto Jiménez, Obispo de Jaén. Nacido en Adanero (Ávila)

Beato Félix Pérez Portela, Vicario General y Deán de la S. I. Catedral. Nacido en Adanero (Ávila)

Beato Francisco Solís Pedrajas, Párroco y Arcipreste de Mancha Real. Nacido en Marmolejo (Jaén)

Beato Francisco López Navarrete, Párroco y Arcipreste de Orcera, Nacido en Villanueva del Arzobispo (Jaén)

BEATO MANUEL ARANDA ESPEJO, SEMINARISTA. NACIDO EN MONTE LOPE ÁLVAREZ (Jaén) donde vivió y dio la vida por el Señor.

Beato José María Poyatos Ruiz, Joven de A. C. y Adoración Nocturna. Nacido en Viches pero vivió en Rus donde es recordado.

Causa de la Religiosa Madre Victoria Valverde González

Beata Victoria Valverde González, de las Religiosas Calasancias Hijas de la Divina Pastora de Martos. Nacida en Vicálvaro (Madrid)

Relacionados con Jaén por diversas circunstancias:

– Porque estudiaron Filosofía y Teología en el Santuario de Ntra. Sra. de la Fuensanta de Villanueva del Arzobispo. Religiosos Sacerdotes Trinitarios:

  • Beato Buenaventura Gabina-Etxebarría y Garrikabeitia (Buenaventura de la Santísima Trinidad)
  • Beato Francisco Euba y Gorroño (Francisco de San Lorenzo)
  • Beato Hermenegildo Iza y Aregita (Hermenegildo de la Asunción)

-Por trabajo y actividad pastoral. Religioso Sacerdote Redentorista:

  • Ciriaco Olarte Pérez de Mendiguren, C.SS.R. Misionero popular en Cazalilla

Sacerdotes Operarios Diocesanos, dedicados a la formación en los Seminarios:

  • Cristóbal Baqués Almirall, Sacerdote Operario Diocesano en Baeza
  • José Piquer Arnáu, Sc. Op.  Diocesano en Jaén
  • José Pla Arasa, Sac. Op. Diocesano en Baeza
  • José Prats Sanjuán Sc. Op. Diocesano en Baeza
  • José Manuel Claramonte Agut, Sac. Op. Diocesano en Baeza
  • Juan Vallés Anguera, Sac. Op. Diocesano en Jaén
  • Sebastián Segarra Barberá. Sac. Op. Diocesano en Jaén

-Religiosas Hijas de la Caridad: “Salieron de Jaén para encontrar el Martirio camino de Madrid”

* Ramona Cao Fernández, destinada en 1935 con otras hermanas al hospital antituberculoso El Neveral de Jaén. En 1936 es obligada a despojarse del hábito y después, a finales de julio, expulsada del Centro; las religiosas fueron calumniadas por robo y hubo de pasar por el  tribunal del Comité con la hermana Juana. Con la hermana Juana y otra tomaron el tren para llegar a Madrid, pero en Alcázar de San Juan fueron identificadas como monjas por el Rosario que llevaban bajo el vestido seglar. Conducidas en el “tren de la muerte” hasta Vallecas con la otra hermana, donde padecieron el martirio.

* Juana Pérez Abascal, también llegó al Neveral en 1935 y pasó por las mismas vicisitudes que la anterior, hermana Ramona. Al ser expulsadas del centro hospitalario, no encontraron acogida en ninguna casa, tampoco le dejaron vivir en la Comunidad de la Gota de Leche, donde permanecían algunas religiosas para trabajar y mantener la casa junto al auxilio sanitario y alimenticio, pero con prohibición de cualquier manifestación religiosa. También en Alcázar de San Juan fue identificada como “monja” y junto con Sor Ramona padeció el martirio.

-Religiosa Sierva de María:

* Aurora (Justa) López González, antes de 1934 residió por algún tiempo de la Casa de Jaén de las Siervas de María.

¡SEAN DADAS GRACIAS AL SEÑOR PORQUE SU AMOR NO TIENE FIN Y SE HA MOSTRADO GRANDE CON NOSOTROS… POR ELLO ESTAMOS ALEGRES!

El día de después de la Gran Beatificación de 522 mártires de la Persecución Religiosa del S. XX, entre los cuales, siete de nuestra Diócesis como bien es sabido, el día 14 en la fiesta de San Calixto, Papa y Mártir, en el Oficio de Lecturas, la Iglesia nos ofrece el escrito de San Cipriano en su Tratado a Fortunato y refiriéndose al martirio, nos dice: “En la Persecución se cierra el mundo, pero se abre el cielo; amenaza el anticristo pero protege Cristo; se inflige la muerte pero, sigue la inmortalidad”. San Cipriano nos da el sentido del martirio que unos 30,000 cristianos hemos festejado el domingo, Día del Señor, 13 de octubre. El Papa Francisco, al iniciar el acto litúrgico, nos decía: “Imploremos la intercesión de los mártires para ser cristianos concretos, cristianos de obras y no de palabras; para no ser cristianos mediocres, cristianos barnizados de cristianismo pero sin sustancia, ellos no eran barnizados, eran cristianos hasta el final, pidámosle su ayuda para mantener firme la fe, aunque haya dificultades y seamos así fermento de esperanza y artífices de hermandad y solidaridad”

Hemos asistido y participado en la peregrinación y diversos actos, principalmente el litúrgico, un buen número de sacerdotes, religiosos y fieles de nuestra Diócesis encabezados por nuestro Obispo Ramón: la Iglesia que aún peregrina celebraba a la Iglesia que ha triunfado como su Maestro y Señor, derramando hasta la última gota de sangre. Miembros de Adoración Nocturna, feligreses de muchas Parroquias (Mancha Real, Martos, Orcera, Villanueva del Arzobispo, Monte Lope Álvarez, Rus, Beas de Segura, Jaén, Linares, Baeza, Marmolejo, Úbeda…) Profesores de Religión, tanto de infantil-primaria como de secundaria, sacerdotes y seglares superaban los 550 jiennenses, a más de los llegado por su cuenta. Nos encontrábamos más de 50 adoradores nocturnos; allí estaba la Cofradía de nuestro Padre Jesús Nazareno de Jaén con su vice-hermano mayor y 10 cofrades; allí familiares de los nuevos beatos, allí  la Asociación “Manuel Aranda”.

Hemos vivido unas fechas inolvidables; volvemos cargados de gozo e ilusión; tendremos que  hacer vivir en toda la iglesia diocesana, nuestra gratitud a Dios y a la misma Iglesia por los siete nuevos beatos propiamente diocesanos y por los demás que tienen relación con nuestra tierra de Jaén y que ya hemos expresado al comienzo

Jaén ha estado bien presente en todo el acontecimiento: el legado del Papa Cardenal Amato, en los 15 minutos de homilía, ha mencionado varias veces al que fuera nuestro Obispo, a los sacerdotes, al Seminarista (“dos de Tarragona y uno de Jaén”) “al joven laico de Jaén”. Emocionaba escuchar estas referencias. En el gran mural que se descubrió aparecían nuestros Siete Nuevos Beatos ¡Gloria a Dios! Nuestra Diócesis participaba activamente, pues, nuestro Obispo Mons. Ramón del Hoyo, concelebrando y en primera fila, solicitaba la beatificación de los mismos y el Delegado para las Causas de los Santos, don Antonio Aranda, como responsable de la Causa Mons. Basulto y V Compañeros, recibía de manos del Sr. Cardenal la Carta Apostólica firmada en Roma, “Apud Sanctum Petrum” por el Papa Francisco el día 4 de octubre de 2013, primer año de su pontificado. Además cuatro seminaristas giennenses asistieron al servicio del Altar, dos fieles participaron en la procesión de Reliquias, Miguel Bueno e Inmaculada Ocaña; uno dio lectura a la última petición, Diego Poyatos y otra, Mari Carmen Aranda, comulgó de manos del Sr. Cardenal; unos treinta sacerdotes diocesanos concelebraron… En fin, se podía canturrear aquello de “se siente, se siente, Jaén está presente”.

La Diócesis de Tarragona nos acogió con generosidad. Su Arzobispo Jaime Pujol y toda la organización al efecto; sabemos que las autoridades de la Autonomía, de la Provincia y de la Ciudad colaboraron bien. Cualquier defecto, puede quedar en anécdota si se mira en todo el conjunto. El voluntariado, un numeroso grupo de jóvenes, fueron ejemplares, amables y alegres en su servicio totalmente desinteresado. Una vez más, gracias a Dios y a la intercesión de los nuevos Beatos mártires.

Pero lo que permanecerá es la experiencia vivida, el gozo de una reconocida santidad a algunos de los nuestros, la proclamación solemne de la misma, el sentido eclesial de todo lo vivido: la Iglesia Celestial a la que se incorporaban, oficialmente, 522 nuevos mártires. La Iglesia que camina por este mundo, “militante”, con Cardenales, la totalidad de los Obispos de España, muchos venidos de América Latina y de otros lugares, muchas Congregaciones Religiosas, unos 1200 sacerdotes concelebrando y, unos 30,000 fieles.

Podemos hacer llegar a todos un mensaje de fe: tenemos nuevos intercesores reconocidos en el Cielo, muchos de ellos eran fieles cristianos de “a pié”, hombres y mujeres; muchos educadores de profesión; muchos religiosos; muchas religiosas; tres seminaristas entre los cuales NUESTRO MANUEL ARANDA; miembros de Adoración Nocturna…todos podemos y debemos imitarlos. Desde ahora, públicamente y en nuestras asambleas, dirijámosle una  oración para que intercedan ante Dios, dador de todo bien, por nuestros jóvenes y niños, por nuestras familias, por nuestros sacerdotes, por el Seminario, por toda nuestra Iglesia Diocesana; por este mundo al que Dios ama y por el que ellos también dieron la vida.

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